Hipoteca conjunta entre pareja no casada: qué debes saber


Comprar vivienda con tu pareja sin estar casados es cada vez más habitual, pero implica algunas particularidades legales importantes que conviene entender antes de firmar, precisamente porque no contáis con el marco de protección que ofrece el matrimonio.

La diferencia clave: no existe régimen económico matrimonial

Si estáis casados en régimen de gananciales, la ley regula automáticamente cómo se reparte la vivienda en caso de separación o fallecimiento. Si no estáis casados, esa protección legal automática no existe, y todo depende de cómo hayáis formalizado la compra y la hipoteca desde el principio.

Cómo se reparte la propiedad: el proindiviso

Al comprar sin estar casados, la vivienda se adquiere en régimen de proindiviso, en el porcentaje que ambos decidáis (no tiene por qué ser 50%-50%, puede reflejar la aportación real de cada uno al pago de la entrada y la hipoteca).

Recomendación clave: el porcentaje de propiedad que figure en la escritura debería reflejar lo que cada uno aporta realmente, tanto en la entrada inicial como en el pago futuro de las cuotas. Si uno aporta el 70% de la entrada pero se escritura al 50%, en caso de ruptura esa diferencia puede generar conflictos legales complejos de resolver.

Responsabilidad ante el banco: solidaria, no proporcional

Aunque la propiedad puede repartirse en el porcentaje que prefiráis, la responsabilidad frente al banco por el pago de la hipoteca es solidaria: esto significa que el banco puede reclamar el 100% de la deuda a cualquiera de los dos titulares, independientemente del porcentaje de propiedad que tenga cada uno. Si tu pareja deja de pagar su parte, el banco puede exigirte a ti el pago completo.

Qué pasa si rompéis la relación

Sin el marco legal del matrimonio, una ruptura de pareja no casada con hipoteca conjunta puede complicarse notablemente:

  • La vivienda sigue en proindiviso hasta que decidáis qué hacer: que uno compre la parte del otro, vender y repartir según el porcentaje de propiedad, o (en última instancia) solicitar judicialmente la división de la cosa común.
  • La hipoteca sigue activa para ambos frente al banco, aunque uno de los dos deje de vivir en la vivienda. Si quien se queda no puede asumir el 100% de la cuota, ambos seguís siendo responsables solidarios ante el banco hasta que se formalice una novación (por ejemplo, para eliminar a uno de los titulares, lo que requiere la aprobación del banco).

Cómo protegeros: el contrato de pareja de hecho o pacto privado

Para evitar conflictos, es muy recomendable formalizar un acuerdo por escrito antes o al mismo tiempo que la compra, que puede incluir:

  • Registro como pareja de hecho, si vuestra comunidad autónoma lo contempla, lo que puede dar acceso a ciertos derechos (aunque no equivale completamente al régimen matrimonial).
  • Pacto de convivencia o capitulaciones similares a las matrimoniales, redactado ante notario, donde se especifique qué ocurre con la vivienda en caso de ruptura.
  • Reflejar con precisión el porcentaje de propiedad real en la escritura, según lo que cada uno aporta.

Qué pasa en caso de fallecimiento de uno de los dos

Sin estar casados ni haber testado a favor del otro, la pareja no casada no hereda automáticamente la parte de la vivienda del fallecido, salvo que exista testamento expreso a su favor o estéis registrados como pareja de hecho con derechos reconocidos en vuestra comunidad autónoma (que varían notablemente entre territorios).

Recomendación: si compráis vivienda en pareja sin estar casados, es muy aconsejable que cada uno haga testamento, especificando qué ocurre con su parte de la vivienda en caso de fallecimiento, para evitar que pase automáticamente a otros familiares (padres, hermanos) en lugar de a la pareja superviviente.

Consejos prácticos antes de firmar

  1. Refleja el porcentaje de propiedad real en la escritura, según la aportación económica de cada uno.
  2. Formalizad un pacto de convivencia ante notario, previendo qué ocurre en caso de ruptura.
  3. Haced testamento cada uno a favor del otro, si es vuestra voluntad, ya que sin él no hay herencia automática entre parejas no casadas.
  4. Sed conscientes de la responsabilidad solidaria frente al banco: aunque el porcentaje de propiedad sea distinto, ambos respondéis del 100% de la deuda si el otro no paga.

Conclusión

Comprar vivienda con tu pareja sin estar casados es totalmente posible, pero requiere más previsión legal que en un matrimonio, precisamente porque no contáis con el marco de protección automática que da la ley al régimen matrimonial. Formalizar un pacto de convivencia y hacer testamento son los dos pasos que más tranquilidad legal os van a dar a ambos.


Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el asesoramiento personalizado de un abogado o notario, que podrá valorar tu caso concreto según tu comunidad autónoma.

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